Los 5 lenguajes del Amor

- Palabras de Afirmación Mutua
- Pasar Tiempo de Calidad Juntos
- Compartir Regalos (... demuestra que estoy pensando en vos)
- Ayudar en las Tareas del Otro
- Toque Físico Amoroso (desde dar la mano hasta la intimidad)

Que Dios Bendiga nuestros matrimonios.

Empezamos...

Queridos hermanos
Después de este período de licencia, vacaciones... comenzamos nuevamente a comunicarnos en forma fluida por este canal.

En breve aparecerán los bosquejos de los mensajes dados por el pastor cada domingo, para que podamos seguirlos también de casa.

Sigan haciendo sus valiosos aportes!!!

Dios nos siga bendiciendo

Como la Brisa

Se ofrece trabajo muy bien remunerado....

Hermanos, con Claudia estamos orando por nuestra escuela dominical.
Necesitamos maestros.
Tal vez vos sientas de Dios alimentar a alguno de nuestros hermanitos más pequeños... bueno, sabé que te necesitamos.
Estamos orando por vos.
Hablá con el Pastor o con alguno de nosotros.

Dios te bendiga

¿Me amas...?

Texto: Juan 21:15-17
“¿Me amas?… Apacienta Mis ovejas” Juan 21:17
Justo antes de que dejara este mundo, Jesús instruyó a Simón Pedro para que cuidara del objeto más preciado de Su amor, Sus ovejas. ¿Cómo podía alguien cuidar de ellas tal y como Jesús lo había hecho? Sólo por amor a Él. No hay otra manera.
Tres veces le preguntó Jesús a Pedro: «¿Me amas?» Pedro respondió: «Sí, Señor; Tú sabes que Te amo». Y, cada vez, Jesús le respondió: «Apacienta Mis ovejas».
¿Acaso no estaba Jesús al tanto del amor de Pedro? Por supuesto que sí. Su pregunta, que involucraba tres respuestas, no era para Él mismo, sino para Pedro. Él hizo estas preguntas para subrayar la verdad esencial de que sólo el amor a Cristo sostendría a Pedro en la obra que le esperaba realizar por delante, esa obra ardua y exigente de cuidar de las almas de las personas; tal vez la más dura de todas las labores.
Jesús no le preguntó a Pedro si él amaba a Sus ovejas, sino si Le amaba a Él. El afecto por el pueblo de Dios en sí no nos sostendrá. Al final, nos encontraremos derrotados y desalentados.
El «amor de Cristo» -nuestro amor a Él- es la única motivación suficiente que nos capacitará para permanecer en la dirección adecuada y para continuar apacentando al rebaño de Dios. Por lo tanto, Jesús nos pregunta a ti y a mí, «¿Me amas? Apacienta Mis ovejas».
Es el amor a Cristo lo que nos capacitará para amar a Sus hijos.

Tomado de "Mi Pan Diario"

Todo tiene su tiempo

Otro aporte de Maxi...